Crónica de Ludivers Girona

El pasado fin de semana asistimos al Festival Ludivers que se celebró en Girona. Era un viaje largo, desde Valencia a Girona y menos de un mes después de la Fira JugarXJugar de Granollers, así que decidimos primero parar en Barcelona. Íbamos a dormir en casa de una amiga que vive en Molins de Reis y casualidades de la vida, el pueblo de al lado era Sant Vicenç dels Horts, localidad en la que se celebraba otro festival, el 3r Correjocs, organizado por el Club Amatent.

El 3r Correjocs se iba a celebrar en un pabellón polideportivo. Tenía dispuestas muchísimas mesas, un espacio para soft combat, otro para trenes eléctricos, otro para dioramas de clics de playmobil… Sin lugar a dudas, era una apuesta fuerte que había cambiado de localización y fechas este año. Hablamos con March de club Amatent y le dejamos unas copias de 21 Mutinies para el torneo. ¡El ambiente pre-jornadas era realmente bueno!

Al día siguiente sábado y ya llegando tarde, nos pusimos en marcha hacia Girona. Llegamos sobre las 11 de la mañana.

Una de las razones por los que acudíamos a este festival es que yo nací allí. Aunque de catalán tenga más bien poco (o nada), conozco la ciudad y veraneé allí muchos años y Girona es una ciudad muy bonita y agradable. Además, el festival se iba a realizar al aire libre lo que suponía un claro punto a favor. Por último, iba a ocupar una serie de plazas en diferentes puntos muy céntricos de la ciudad.

Ambiente en Ludivers

Sin embargo, nosotros, que nos ubicábamos en la plaça Constitució, nos encontramos con una combinación ambiental explosiva: calor y mucho viento. No sé ni cuántas veces tuvimos que levantarnos corriendo a recoger las fichas que volaban de los tableros. Al menos nos visitó Pere Pau Llistosella, autor de 21 Mutinies y unos cuantos juegos más.

El stand de Asylum Games

Por la tarde la cosa mejoró mucho. Muchas partidas a Banjooli y unas cuantas a 21 Mutinies Arrr! Edition. Una temperatura mucho más soportable y de hecho, empezó a aparecer el frío. Aproveché entonces para hacer una pequeña visita a una tienda de juegos que estaba en esa misma plaza e intentar saludar. Esa tienda era “Zeppelin, un Món de Jocs”. Hubieron varias cosas que me llamaron la atención:

La primera, que es una tienda muy bonita y que merece la pena visitar. Ubicada en un antiguo taller del metal cuenta aún con máquinas que funcionan (de adorno, claro). Llena de estanterías con juegos, puzzles, miniaturas, libros de rol, etcétera. Cuenta también con patio interior y un pequeño jardín, así como con un local separado para realizar actividades. Es una tienda… distinta que abrió en 1984.

La segunda, que debe ser de las pocas tiendas que aún dispone de una copia de Polis: Fight for the Hegemony. No es por presumir ni nada de eso. En boardgamegeek hay mucha gente preguntando por copias de Polis y no las encuentran. Eso me sirvió para comenzar la conversación. Allí había una señora que me preguntó, le dije que venía de Asylum Games y de paso le comenté que allí tenían una posible pieza de museo (Polis). Recuerdo que la respuesta fue un poco brusca, algo así como “y tanto, como que no lo vendemos”… Después de eso, me presentó a su hijo, Jordi, con quien había hablado por correo. Tengo que reconocerlo, estaba un poco “mosca” con esa contestación.

La tercera, que la madre de Jordi (imaginaos, por tanto, una persona que no es joven) sabe mucho de todo tipo de juegos. Es increíble. A partir de ahí, comenzó una divertidísima conversación a tres bandas. Una nueva visita a la tienda y una invitación a buenísimas cerezas de la tierra. Ya digo, si estaba un poco “mosca” al principio, ya se me había pasado 10 minutos después. Y de verdad, una señora que sabía hasta de Magic: The Gathering. ¡Era increíble! Gente muy maja.

Llegó la hora de cenar, donde nos reunimos muchos de los que participábamos en el Festival. Teresa de “Zas Play”, Ramsés y Teo de “Sexy”, Manu de “Brain Picnic”, Ramiro de “Reimwood”, Claudio y Albert de “Ludus Mundi”, etcétera y donde rememoré una de las cosas que tiene Girona: es todo un poco más caro. Claro que estábamos en la plaça de la Indepèndencia, en pleno centro de Girona.

Momento de relax en plaza de la Independencia

De ahí a casa de Albert, un chico muy majo y que tenía dispuesta en la mesa una partida al “Chariots of Fire”. Un juego que recrea batallas de la Antigüedad pero de la buena (Troya, supuestamente en el 1200 AC es la batalla más “moderna”). Polis está ambientado en el futuro comparado con este “Chariots”. Aprovechamos entonces para tener conversaciones sobre wargames que siempre me gustan para enterarme un poco de la marcha del mundillo y también para que me recomiende nuevos wargames.

Y el domingo vino la lluvia. Lamentablemente, fue un poco más lejos y pudo calificarse de tormenta. Tuvimos que recoger todo corriendo. Pero eso espantó a mucha gente. La lluvia nos dejaba un pequeño descanso, pero el cielo se volvió a nublar y no tenía buena pinta. Así que aprovechamos para recoger y marcharnos. Una pena… Pero hicimos bien. De hecho, cuando nos marchamos, la tormenta volvía a la carga.

Rosa y el Imperio

¿Qué podemos concluir de Ludivers? Que, para empezar, solo por la ubicación lo recomendaría. Girona puede estar lejos pero es una ciudad que es muy recomendable visitar. Aunque, también es relativo lo de la lejanía porque puede atraer y atrajo, de hecho, a público de Francia. También pondría un 10 a la organización, muy atenta siempre. Obviamente como todo, el Festival tuvo sus fallos, porque es el primer año. No puede salir todo bien a la primera. Yo solo diría dos: las fechas unido a la temperatura (el sábado fue un día de playa y la provincia tiene muy buenas playas) y por otro lado, yo no hubiese separado a la gente entre tanta plaza… Todos en una hubiese funcionado, creo, mejor.

Pero, con todo, pesa más lo bueno que lo malo. ¡Esperamos vernos el año que viene!

Ludivers

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